domingo, 8 de abril de 2012

Masa le Israel - quinto día


Al día siguiente, ya llegando al final del viaje, fuimos a un lugar que se llama beit hashanti, que significa casa de paz, o algo parecido. Hashanti no se en que idioma es. El lugar era un centro de rehabilitación para chicos de entre 16 y 21 años. Viven ahí por diferentes motivos, algunos por que los echaron de sus casas o se fueron por que vivían una situación mala, otros para dejar las drogas, y demás temas que tienen los chicos de ahí.
El lugar era hermoso, era un complejo de habitaciones y salas donde tienen clases, una sala de música llena de instrumentos y sillones, una sala de juegos, donde tienen mesa de pool, metegol y ping pong, un comedor enorme para albergar a 100 chicos maso menos. Y una carpa estilo beduino donde tienen charlas grupales. La carpa era hermosa, tenía un sol en el techo que dejaba entrar al sol y daba mucha sensación de paz, lleno de alfombras y sillones de colores. En ese lugar vimos un video sobre el lugar mostrando todos los espacios que tiene y como surgió el lugar. Después hablo el director del lugar que es el esposo de la fundadora.
El tipo hablo sobre que hacían los chicos ahí y como él se fue comprometiendo más y más hasta llegar a ser el director de la fundación. Contó que el tenia una cadena de gimnasios en Israel con tres socios mas, o sea que le iba muy bien. Un día fue a ver que era ese lugar que le habían contado algunas personas y le encanto. Entonces empezó a donar plata, mucha cantidad hasta que decidió dejar toda su empresa para poder dedicarse a lo que realmente lo llenaba como persona y no por la plata.
Al final de la charla, nos tomamos un cafecito ya que había una maquina de agua caliente y café instantáneo para que nos preparemos. Y al terminar el café nos fuimos al micro para ir a nitzana, un lugar fronterizo con Egipto. El lugar era medio desierto pero ellos lograron plantar muchos arboles y crear una auto suficiencia para mantenerse solos. Tienen agua potable generada por ellos, energía generada por ellos y producción de vino para vender. Es muy loco que, en el medio del desierto, puedan instalarse y poder vivir sin problemas.
Cuando llegamos nos llevaron a una sala donde hablo un representante del lugar y atrás de el había una vista hermosa por unos ventanales que se podía ver directo la frontera con Egipto. Y cuando termino de hablar una rakaz (coordinadora) nos dijo que el día siguiente, que íbamos a ir a sderot, no íbamos a poder ir por que el ejercito los llamo diciendo que estaba prohibido ir para esa zona por que estaban cayendo misiles de los terroristas.
Sderot es una ciudad que esta muy cerca de gaza, cuando fui el año pasado, vimos que por todos lados hay bunkers para protegerse de los ataques terroristas que intentan destruir Israel. Todas las paradas de colectivos tienen bunkers, y lo que mas me había llamado la atención fue que en un parque para chicos, con juegos, hay unos bunkers con forma de serpiente. Si suena la alarma que indica que hay que ir al refugio, los chicos entran al juego ese y se quedan hasta que pase la alarma. Es una realidad que no creo que me pueda adaptar.
Cuando salimos del lugar donde habíamos tenido la charla, fuimos a recorrer el lugar con un chico que tenía la edad nuestra pero que todavía no estaba en el ejército por que había pedido una prorroga para hacer un año de voluntariado que se llama shnat sherut.
Fuimos a donde están las maquinas de luz solar que generan energía para todo el lugar, ahí también había varias maquinas que sirven parar tomar agua del aire y hacerla potable, como también unos aparatos que hacían que el agua se caliente y caiga en un bidón para hacerla potable. Nos dijo que mucha del agua potable que tienen, la sacan del agua del inodoro, con un proceso largo de potabilización logran hacer agua tomable de nuestros deshechos.
Es increíble que de la nada puedan crear cosas para subsistir, como por ejemplo el sistema de riego por goteo, que por cierto es invento israelí. Por medio de unas mangueras con agujeros pueden plantar arboles en el medio del desierto y exportar sus frutos. Uno dijo que es por que tienen mente judía, pero yo creo que es por la cultura judía, de siempre intentar avanzar, somos un pueblo que se basa en el estudio.
Al terminar fuimos a unos conteiners  donde había muchas bicicletas, agarramos cascos y salimos de aventura. Como hacia un poco de calor fui en remera, pero cuando bajo el sol me empecé a cagar de frio. El viaje fue bastante largo, íbamos por el medio del desierto yendo en caravana, todo lleno de piedras, subidas y bajadas. En un momento ya no me daban mas las piernas, varias veces me resbaló la rueda con piedras lisas que había en el camino y me asuste por que casi me caigo de cara contra las piedras, en el camino también íbamos haciendo carreras con algunos y otros se iban quedando en el camino.
Por fin llegamos a un bosquecito en el medio de la nada. Había muchos arboles, no sé que frutos daban pero eran parte del lugar y nos sentamos a hablar con el madrij, el tenia la misma edad que nosotros, y solo hablaba hebreo, pero eso no era lo malo. Lo malo fue que el rosh que venia con nosotros se tuvo que quedar por que una chica no se sentía bien por la larga bicicleteada. Así que algunos chicos que sabían hebreo iban traduciendo.
Nos conto que, al estar tan cerca de Egipto, casi todas las noches, sudaneses cruzan ilegalmente a Israel en busca de libertad y trabajo. El problema que tienen ellos es que cruzan todo el desierto a pie y cuando llegan a la frontera tienen que lograr que los militares egipcios no los descubran por que ellos tienen la orden de matarlos, al contrario que el ejercito israelí ya que ellos, si los ven, los ayudan a cruzar y que no los maten los egipcios.
Entonces… cuando pasan la frontera, y ven luces del lugar, van directo. Ellos van en busca de comida y un lugar para dormir, y los aceptan muy amablemente, les dan comida y los dejan dormir una noche. Pero como la ley es estricta en Israel, al día siguiente tienen que llamar al ejercito para decirles que se lo lleven, no para devolverlo a Egipto, sino para llevarlo a un centro de absorción, o sea, un lugar para aprender hebreo y conseguir adaptarse a la sociedad. Muchos cuando salen del centro, vuelven a este lugar para devolverles el favor con trabajo voluntario. Ya que si no fuese por Israel, ellos ahora estarían en un gobierno que los obliga a estar toda su vida en un ejército sanguinario que solo busca la muerte del otro sin importar quien sea.
Al anochecer, volvimos, y ahí me morí de frio realmente, casi no tenia fuerzas para seguir por que ya me dolían mucho las piernas. Solo me hacía seguir el frio que tenia por que al final del camino había una campera y una bufanda esperándome. Cuando llegamos, me abrigue y al ratito nos fuimos al micro para ir a cenar.
Tuvimos un viaje corto. El micro paro en el medio de la nada (todo es en el medio de la nada por que no hay absolutamente nada en el desierto) bajamos, agarramos muchas maderas y comida, nos metimos en unas dunas e hicimos tres fogatas para cocinar. Había que cocinar, yo me hice el sota y no hice nada. Fui pasando por las diferentes fogatas y nos poníamos a cantar.
Cuando llego la hora de la comida, me acerque a mi fogata y el madrij con dos roshim se pusieron a servir, había kus kus con sopa, una comida típica de Israel, después falafel , y para terminar había salchichas, pero casi nadie las comió por que ya estábamos todos que explotábamos de tanta comida.
Mientras estuvimos ahí, pasaban cada diez minutos o menos, 4 aviones del ejercito a velocidad ultra sonido, o sea que iban a mas de 350 m/s. nos sentíamos muy seguros aunque después de que pasaban se escuchaba el ruido de los aviones muy fuerte.

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